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Mil y Una...


En esta última y más reciente serie de trabajos, Misasi continúa desarrollando su inclinación por estructurar las obras conteniéndolas en esas notables cajas-objeto. Las cuales al mismo tiempo que evocan la técnica de los dípticos de los íconos bizantinos, son formas expresivas en sí mismas sin dejar de ser parte protagónica de cada unidad plástica.

Su gusto por la espacialidad no se detiene allí, sino que se extiende a los mismos motivos independientes, que Misasi combina según espesores diferentes, y en los que se puede también leer un lejano eco del esgrafiado afroárabe y del ataurique islámico y mudéjar.

Los conjuntos abrazados por los contenedores de Misasi, se hallan compuestos por imágenes pictóricas y fotográficas, no sólo provienen de sus experiencias de viaje, sino también, de la tradición colectiva occidental del “Viaje a Oriente”. Esa construcción estética nacida de la imaginación romántica enamorada de Oriente.

Estos tres ecos orientales están atravesados por un cuarto de cuño europeo medieval, puesto que la yuxtaposición de imágenes fragmentarias que Misasi dispone sobre soportes diversos, rememora a las de los antiguos palimpsestos tanto como a la forma en que los recuerdos se acumulan en nuestra memoria inconsciente. Técnicas creativas que podríamos suponer originadas del cruce de su pasión bibliográfica y su formación arquitectónica.

Misasi genera así un nuevo tipo de arabesco occidental, un “orientalismo” genuinamente austral, que no solo nos remite a aquella “Belle Epoque” y a las lejanías del viaje sin las cuales este no sería tal, sino que transforma en íconos magistrales, a los retazos de las imágenes que este imprime en nuestra retina profunda, mediante los que vuelve a obsequiarnos por otra vía esa abstracción dentro de la abstracción, en las cuales como dijo Villaespesa:

“[...] todas las formas y todos los paisajes están latentes. Como en esencia, en esas líneas sobrias y en estos colores puros. Como si Dios mismo quisiera sugerir con ellos el inefable misterio espiritual de la belleza. Ese que solo aciertan a interpretar los ojos que ven en la sombra y los oídos que escuchan en el silencio..."  1

1 Villaespesa, Francisco (poeta español: 1877/1936): "El Alcázar de las Perlas"